martes, 19 de febrero de 2008

...siempre lo dije...

...Acortando la tarde navengando por internet, he mirado mis páginas habituales, "checkeando" el correo y enviando algunos mails...navegando, navegando he tropezado con el BLOG de una chica joven, moderna e imagino que por su escrito soltera...cual ha sido mi sorpresa al leer como esta mujer intentaba entender los pros de hacer el amor..no lograba comprender como esta práctica podía proporcionarle mejor aspecto a la piel que su crema de mas de 300 €...(madre mia...)
Todos sabemos que esta práctica nos beneficia en muchos aspectos físicos tales como el color de la piel ,el blanco de los ojos, la sonrisa indeleble....
También lo hace en los aspectos no tan físicos..como en nuestro estado de ánimo, la euforia es mas que evidente..y después de una noche de sexo...al despertar una se encuentra fantástica..inmejorable...feliz..llena de vida... aquel color amarillento en la mirada despues de una noche de juerga ha desaparecido como por arte de mágia y una siente el enorme deseo de querer repetir, repetir, repetir...antes durante y después de comer...(jajajajajaj)


Según el último Informe Durex, los españoles hacemos el amor una media de 105 veces al año. Vamos, que de 365 días hacer el amor 105...yo no sé lo que pensaréis vosotras/os, pero a mi me parece muy poco o poquiiiisimo, no sé quizá sea exagerada o aspiro a mucho,pienso preguntarle a mi próximo compañero a ver qué opina él...jejeje (puedo adivinarlo...) Pensándolo friamente (y mira que en esto del sexo lo de friamente es un palo), la frecuencia de las relaciones en la pareja es como todo, tiene sus etapas (hay que intentar quedarse en la primera...)

En la primera etapa, estás todo el día practicando sexo donde sea, cuando sea y como sea. Todo te parece bien, la cama, el sofá, la vitrocerámica y hasta el plato de ducha (qué incómodo). El caso es que te olvidas hasta de que tienes una vida, un trabajo y unas responsabilidades (nos ha pasado a todos ¿no?).

En la segunda etapa es cuando la sangre empieza ya a llegar hasta tu cerebro y te tomas las cosas con más calma. Las relaciones son más pausadas y en lugares más cotidianos.

La tercera etapa comienza a ser chunga; no sé sabe muy bien por qué pero las mujeres comenzamos a tener unos repentinos dolores de cabeza (yo no, eh?) y a los hombres les sale una curva (para los de la "logse" la curva de la felicidad) extraña en la zona del abdomen que resulta ser de lo más sexy (jajaja). En esta etapa no se improvisa y el lugar suele ser siempre la cama. Algo rapidito.

La cuarta y última etapa es la chunga total, ¡para qué nos vamos a engañar! Las relaciones sexuales en esta etapa son como las meigas, que haberlas hailas, pero nadie las ve...

Lo más honesto para no bajar de la fase número uno es (lo he aprendido hace poco) pedir, pedir y pedir...sin tabues...sin miedos ni vergüenzas...pues asi es como se consigue disfrutar plenamente de tu compañero de cama y de uno mismo...descubriendo nuevas sensaciones y estados de ánimo...a pesa de que en algunas ocasiones para muchas sea algo totalmente impensable...incomodo...nuevo...
...aunque siempre queda la alternativa...callar...y comprarse una buena crema....

1 comentario:

Marta dijo...

paso de cremas el sexo es mucho mejor!!! la verdad es que descuidamos mucho nuestra vida sexual y más aún cuando estamos en pareja. Lo que has dicho es una gran verdad, pedir, pedir, pedir y cuando nos cansemos de pedir, seguir pidiendo, ya sabes lo que dicen, conócete a tí mismo y conocerás a los demás, y en el sexo también se aplica....chicas, pa fuera telarañas!!!! jajajajaja congratulations vicky