martes, 3 de febrero de 2009

Antipodas...



Los primeros que llegaron a Australia fueron los marinos. Navegantes como Quirós o Cook, que avistaron unas costas que parecían augurar un nuevo continente en aquel enorme y desconocido mar Pacífico. Tras los navegantes vendrían los presidios, y para ellos se escogieron puertos seguros y casi perfectos, que los había, como los de Sydney o Port Arthur en la isla de Tasmania. Hoy estos puertos y otros muchos son la puerta de entrada a la luminosa y moderna Australia. Una tierra de pioneros, y también hoy, de navegantes y comerciantes. Estos son ocho de sus puertos más representativos.
Construida sobre un mosaico de bahías, Sydney es para muchos una de las ciudades más hermosas de la tierra y uno de los mejores puertos naturales. Su bahía resulta espectacular, bañada permanentemente por una luz que hace restallar el blanco de los miles de veleros que surcan sus aguas. Sus grandes orgullos son el puente metálico sobre el puerto y la Ópera, cuya silueta de navío de vidrio y porcelana alzándose en medio de las aguas es objeto de todas las fotografías panorámicas, sobre el magnífico fondo de los rascacielos modernos y de los Reales Jardines Botánicos.El centro histórico de la ciudad es The Rocks, la vieja zona portuaria donde se instalaron los presidiarios que llegaron en el siglo XVIII, una zona de almacenes que hoy pueden visitarse, reconvertidos en tiendas, hoteles y galerías de arte, museos y restaurantes. Es uno de los lugares más visitados y animados de la ciudad, junto con el Quay, el muelle junto al puerto y frente a la ópera, o como The Queen Victoria Building, en la principal calle comercial, George Street, un antiguo mercado convertido en uno de los centros comerciales más bellos del mundo. Imprescindible: un paseo en barco por su bahía para sacar las mejores fotos del puerto, el puente y la Ópera.
En plena Costa del Sol australiana, un aire tranquilo y relajado se respira en Brisbane, capital de Queensland, puerto vital de la zona en el que la vida parece ir al ritmo de la naturaleza. A pesar de ser la tercera ciudad más grande de Australia, sus gentes han logrado permanecer ajenas a la rivalidad entre Sidney y Melbourne. Brisbane sabe que su estado ofrece mucho más de lo que necesita. Su downtown parece querer alejarse del mar y las tierras que la rodean toman ese rojizo tono australiano para ocultar sus muchas riquezas. Las matrículas automovilísticas lucen orgullosas «Queensland: The Sunshine State».
Como puerto, Brisbane se encuentra muy cerca de la Bahía Moretón y está atravesada por el río Brisbane, que ha sido dragado para facilitar el tránsito de barcos. Para apreciar el puerto en su conjunto, lo mejor es subir al mirador del monte Cootha, en cuyas faldas se encuentra un planetario y los jardines botánicos. El sector de Southbank, en la orilla sur del río, se renovó para acoger la Exposición Internacional de 1988, convirtiendo una zona industrial y portuaria en un agradable parque de hermosos jardines, con playa pública artificial, restaurantes y bares, espacios de esparcimiento y el museo marítimo.
Yo tuve la suerte de visitar estos hermosos lugares y sin duda es un lugar magico, increible donde indudablemente volvere....nuestras antipodas son en definitva...otro mundo.




2 comentarios:

The Incredible E.G.O´Riley dijo...

enhorabuena, eres una suertuda. Yo todavía no he ido, espero hacerlo muy pronto.


Saludos.

http://www.seguros-baratos.com.ar dijo...

No puedo esperar a leer más de esto. Quiero decir, que acaba de saber mucho sobre esto. Así que gran parte de ella nunca he siquiera pensado. ¿Estás seguro de qué poner un nuevo giro en algo que Ive oído hablar tanto. No creo Ive leyó realmente todo lo que hace este tema tan bueno como la justicia que acabas de hacer .